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Garrapatas

Garrapata

Garrapata del perro - Rhipicephalus sanguineus

Garrapata del perro

Las garrapatas pueden ser portadoras de la “fiebre botonosa mediterránea” en su saliva. Esta es una enfermedad febril y eruptiva producida por un germen (rickettsia), que suele verse al final del verano y es transmitida por la garrapata del perro. Su tratamiento antibiótico es curativo de forma eficaz y rápida.

 

  • Ante la ocurrencia de una picadura, tome en cuenta estas recomendaciones:
  • Tranquilizar al afectado y hacerle saber que usted puede ayudarle.
  • Quitar el aguijón raspando suavemente la zona de la picadura. No trate de sacarlo, ya que esto puede liberar más veneno.
  • Limpiar bien la zona con agua y jabón.
  • Aplicar una bolsa fría o de hielo envuelta en un paño para ayudar a disminuir la hinchazón y el dolor (alterne cada 10 minutos por un período de 30 a 60 minutos).
  • Si la picadura se produce en un brazo o una pierna, elevar la extremidad para ayudar a reducir la hinchazón.
  • Observe al afectado atentamente durante la siguiente hora para detectar cualquier signo de reacción alérgica que necesitaría un cuidado médico de emergencia.

Si un niño o una persona adulta experimentan una reacción alérgica, es importantísimo tener siempre a mano los medicamentos indicados por su médico por si esa situación se vuelve a repetir. Y acudir al momento a un centro de salud, si sabemos ya de reacciones alérgicas crónicas.

Las garrapatas y sanguijuelas hay que desprenderlas con sumo cuidado ya que podría quedarse prendida la cabeza y originaría infecciones graves.

En el caso de las garrapatas, si ya está fuertemente adherida, trate de desprenderla echándole unas gotas de trementina o tocándola con una aguja caliente o la punta de un cigarrillo encendido.

Si aún así se mantiene prendida, no trate de separarla tirando de ella. Cúbrala con aceite, vaselina o cualquier otra pomada, impidiendo así la respiración del insecto; al cabo de media hora suele desprenderse.

Si tampoco este método diera resultado, coja la garrapata con unas pinzas (nunca la toque con los dedos), tirando de ella lenta y suavemente para no aplastarla y lograr que se desprenda totalmente la cabeza.

La retirada de la garrapata con pinza fina mediante tracción suave es, con diferencia significativa frente a los demás métodos, la forma idónea de proceder a su extracción ya que protege parcialmente del desarrollo de complicaciones clínicas y de la infección de microorganismos transmitidos por garrapatas.

Si quedara parte del capítulo (cabeza) con sus glándulas salivares en la piel de la persona afecta de una picadura, se procederá a su extirpación mediante bisturí, evitando así el riesgo de desarrollar parálisis neurotóxica.

Aconsejamos el uso de antibiótico en aquellos individuos que hayan arrancado el artrópodo manualmente y/o lo hayan manipulado con un método diferente a las pinzas, teniendo además en cuenta, siempre que no sea posible, la prevalencia de infección en la zona en la que se produjo la picadura, el tiempo que ha estado alimentándose sobre la piel (si es mayor de 72 horas el riesgo de que e parásito haya inoculado microorganismo es elevado), y la ansiedad que haya creado en el paciente.

En cuanto al antibiótico a usar, la doxiciclina sería de elección en pacientes adultos, ya que es el tratamiento de primera línea de la fiebre botonosa y enfermedad de Lyme y además resulta una buena alternativa para la tularemia. En niños de corta edad el tema debe ser individualizado en razón de la especie de garrapata y de la endemicidad de la zona.

Una picadura de garrapata puede provocar distintos cuadros clínicos, desde pasar desapercibida a producir una reacción local, una reacción alérgica con manifestaciones sistémicas (que puede desembocar en un shock anafiláctico), o una parálisis de origen tóxico, sin olvidarnos de las enfermedades que pueden transmitir en su condición de vectores 30.

Lave después, abundantemente, la región afectada, frotando con agua y jabón. Las garrapatas pueden trasmitir diversas infecciones, pero generalmente.


 

Llamar al: Número de emergencia del Instituto Nacional de Toxicología Teléfono 91 562 04 20

Llame al Teléfono 91 562 04 20 o a su número local de emergencias si alguien ha sido mordido por una serpiente, araña, insecto o animal. De ser posible, llame a la sala de urgencias con anticipación para que tengan el antídoto listo cuando la persona llegue.

Se trata de un servicio de emergencias gratuito y confidencial en España. Usted debe llamar si tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Esta línea nacional le permitirá hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.

Recuerde: Número de emergencia del Instituto Nacional de Toxicología Teléfono 91 562 04 20

ATENCIÓN GENERAL PICADURAS Y MORDEDURAS

Actuación:

  • Siempre que sea posible es importante identificar el ejemplar que ha producido la lesión, para valorar si es venenoso.
  • Tranquilizar a la víctima y acompañantes. Las picaduras tienen tratamiento.
  • Mantener a la víctima en reposo y en una postura cómoda. Evitar movimientos innecesarios.
  • Si es necesario por estados de angustia o nerviosismo inmovilizar la zona afectada en posición funcional.
  • Ante la tumefacción o edema del miembro afecto, elevarlo.
  • Si es posible, lavar la zona con agua y jabón.
  • NO UTILIZAR desinfectantes o antisépticos QUE COLOREEN la zona enmascarándola.
  • A pesar de no existir un tratamiento específico para el loxocelismo cutáneo, se recomienda reposo con aplicación de frío local.
  • Traslado a un centro sanitario.
  • No se debe succionar la herida para intentar extraer el veneno, ya que esta medida no es eficaz y sólo incrementa el riesgo de infección porque se introduce la flora bacteriana bucal en la herida.
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